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Descubriendo plantas y árboles (LII) : Crocosnia aurea

Por fín llegué a saber el nombre de esta planta que tantas veces he secado en mis veranos en Cantabria. Se trata de la Crocosnia aurea.

MªÁngeles Pozuelo

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Descubriendo plantas y árboles (LI) : Cacao

El pasado mes de Julio vi “Palmeras en la nieve”que me inspiró esta entrada. Las palmeras y el cacao son los árboles protagonistas de este drama.

Palmeras en la nieve libro

http://leyendoconmar.blogspot.com/2014/04/palmeras-en-al-nieve-de-luz-gabas.html

Acerca de la película “Palmeras en la nieve” y la historia que cuenta con el trasfondo del cacao

Sampaka en Guinea Ecuatorial, escenario de Palmeras en la nieve

El cacao en la pintura de Marianne North

https://www.kew.org/mng/gallery/536.html

En la pintura de Tricia Bethel

MªÁngeles Pozuelo

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Descubriendo plantas y árboles (LV) : Gamón, Asphodelus albus

Descubrí un poco tarde esto que en su día escribiera Antonio Cabrera, un amigo poeta, recién fallecido.

Enero y los asfódelos

Quienes por razones de trabajo nos vemos obligados a pasar un tiempo significativo del día dentro de nuestro coche, recibimos a cambio —a qué negarlo— algún beneficio. Lo diré con redundancia: visto desde la óptica de la contemplación, conducir, sobre todo si se transitan carreteras secundarias, puede convertirse en un placer de sutil categoría, porque a través de su ventanilla al mundo el automóvil nos facilita una mirada de gran angular, ni precisa ni vaga, sobre paisajes cotidianos que adquieren, aun a pesar de su visión continuada a lo largo del año, el poder de sorprendernos o, si el verbo parece excesivo —que no lo es—, al menos el de enseñarnos el poliedro quieto pero cambiante de lo que está con nosotros. Iluminación siempre distinta, matices de color inesperados, cielo raso, nubes, quietud y brisa o viento quebrándola sin herida… Esto es lo que conforma el esqueleto del mundo que se abre ante quienes sujetamos un volante. El escenario general de todos los días se transforma todos los días. Y a veces incluso somos capaces de apreciar variaciones de detalle, si bien para ello deben producirse en las proximidades de nuestro paso, es decir, en los bordes de las carreteras.

Los bordes de las carreteras. Yo los reivindico. La invencible belleza vive también allí, mezclada con los sedimentos de la velocidad, bien nutrida en su impavidez por los detritus minerales y por la intemperie. A poco que ustedes se hayan fijado en ellos durantes estos días de tibieza, habrán constatado la llegada temprana, llena de temeridad, de unas flores pequeñas que crecen en espiga no apretada sobre tallos muy rectos, flores de un color blanco que engaña hacia el morado pálido y que presentan —lo verán si se detienen con la debida precaución y las miran de cerca— una raya roja en el interior de sus corolas. Son los asfódelos. Durante esta quincena última del mes, aprovechando nuestra primavera en invierno, una avanzadilla asoma para vernos pasar a toda prisa. Será en marzo cuando alcancen su momento de máxima expansión y lleguen a colonizar cualquier terreno soleado que permanezca baldío.

Que haya asfódelos en enero no es una anomalía y, no obstante, llama la atención encontrarlos, aún tímidos, en un lugar tan aparentemente inapropiado para unas flores que crecen en los poemas de Homero y de Wordsworth, nada menos, sumándose al esplendor en la hierba. De cuna humilde y destino triunfante, los asfódelos son flores para la delicadeza en el mismo grado que lo son para la aspereza de lo degradado: lucen igual en un jarrón esbelto que junto a la inmundicia y los cristales de botellas rotas. Con otras camaradas suyas, como el jaramago o las muchas margaritas sin nombre, forman parte de un grupo de flores que ha resistido a la simplificación de la mirada estética y se ha mantenido —indomable, real— tanto en el mundo como en la conciencia. Nada que ver con las orquídeas o los nenúfares. A pesar de la esdrújula, los asfódelos siguen siendo flores más románticas (de un romanticismo de realidades, como el inglés) que prerrafaelistas o modernistas. Flores para los pensamientos y la emoción, no para los vanos símbolos.

Tener que conducir todos los días tiene sus compensaciones: se le llena a uno la cabeza de vaguedades no del todo desaprovechables. Cuántas cosas se pueden consignar que solo son descubiertas cuando circulamos ante ellas. Una de las de notificación íntima más necesaria son las flores. Yo sigo en esto al poeta Larkin, que dejó dicho lo siguiente: “¿Y las hojas en blanco? / Si alguna vez las lleno / deberé registrar // celestes recurrencias: / cuándo nace la flor / y cuándo emigra el pájaro”. No nos damos cuenta, pero no hay nadie que no escriba un diario, aunque no lo escriba. Por mi parte, he echado un vistazo a las cunetas y he apuntado en el mío que los asfódelos han llegado ya. (Antonio Cabrera)

Tres prosas para el calendario

Otras referencias de interés

http://www.sierradebaza.org/index.php/mapa-web/82-principal/fichas-tecnicas/fichas-flora/412-gamon-asphodelus-albus

MªÁngeles Pozuelo

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Descubriendo plantas y árboles (LIV) : Lythrum salicaria, una planta resiliente

Paseando por la Senda Ecológica de Toledo y riberas del Río Tajo el pasado domingo, me llamó la atención esta planta, Lythrum salicaria, por su resistencia al devastador calor y sequía.

También llamada arroyuella, salicaria o frailecillo.

 

La salicaria es una hierba perenne que crece en forma silvestre cerca de zonas húmedas. Su nombre científico es Lythrum salicaria L y pertenece a la familia de las Litráceas. Esta planta es invasora ya que donde crece se expande con rapidez y por esta razón es bastante fácil de encontrar.Las sumidades floridas de la salicaria son la parte de la planta que contiene principios activos y por ende cualidades medicinales.

https://www.tusplantasmedicinales.com/salicaria/

https://elarbol.org/lythrum-salicaria/

Parece una lavanda silvestre. Me sigue sorprendiendo la “resiliente naturaleza”.

MªÁngeles Pozuelo

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Flores de otras latitudes (XIX) Flores calchaquíes

Ahora que estoy retomado la escucha de algunos grupos musicales de mi juventud, me viene a la memoria, a raíz de ver este libro de plantas, “Flores calchaquíes”, el Grupo musical “Los Calchakis”.

El visitante que llega a las capitales de las provincias de Salta o Tucumán tiene la clara sensación de estar en una región verde, de montañas nubladas, boscosas y con frecuencia muy húmedas. Es por ello que el cambio le es tan impactante cuando entra en los Valles Calchaquíes, ya sea de manera gradual, en un par de horas serpenteando por la Quebrada de Alemanía en la provincia de Salta, o de golpe, en cuestión de minutos al cruzar el paso del Infiernillo en la provincia de Tucumán. El asombro no es menor para aquellos que vivimos en la región. El recorrido desde las Yungas al monte desértico es una experiencia enriquecedora y de gran belleza. Esta guía es para aquellos que desean hacer ese viaje y disfrutar más aún del desierto, conociendo sus plantas.

Son muchas las sorpresas que me he llevado al ver el origen de muchas de las plantas a las que he dedicado una entrada en mis dos blogs de flores. Empiezo por esta “Armeria marítima”

Flor de papel

Su nombre científico es Armeria maritima. De amplia distribución en la Patagonia, incluso en Malvinas, sus hojas lineares le permiten a esta planta perenne resistir las difíciles condiciones de la estepa o sobre los 1.700 metros en los filos y cumbres de nuestros cerros. La foto fue tomada en el cerro Chenque Co, Moquehue, Neuquén.

Otras que acostumbramos a cultivar o ver en España pero que tienen su origen en Argentina, Guatemala o Uruguay son :

  • Feijoa
  • Lantana
  • Budleia
  • Passiflora

Flores de la Patagonia

Algunos libros

Más referencias

http://blogs.lanacion.com.ar/jardin/arboles-2/las-plantas-autoctonas-mas-lindas/

https://www.taringa.net/+ecototal/plantas-para-atraer-mariposas-autoctonas-argentinas-2_13tb7g

Flora y fauna de Argentina: regiones, patagonia, Antártida y más

Medio ambiente antropocéntrico y ecocéntrico y su impacto sobre la biodiversidad

¡Qué mejor botón de cierre que esta tema interpretado por Los Calchakis!

MªÁngeles Pozuelo

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Darwin y las orquídeas

Las orquídeas han tenido su espacio tanto en mi otro blog, “Creciendo entre Flores”

https://creciendoentreflores.wordpress.com/2018/04/01/flores-de-otras-latitudes-xv-cuba-de-la-mariposa-flor-nacional-a-las-orquideas-y-otras-plantas-exoticas/

https://creciendoentreflores.wordpress.com/2018/10/09/viajando-sin-ir-muy-lejos-cviii-feria-de-orquideas-en-el-parque-botanico-orquidario-de-estepona/

Como en este

https://vivirentreflores.wordpress.com/2018/08/05/flores-de-otras-latitudes-xvi-venezuela-y-su-flor-nacional-la-orquidea-la-flor-de-las-cinco-vocales/

https://vivirentreflores.wordpress.com/2019/01/15/no-te-acostaras-sin-saber-una-cosa-mas-una-orquidea-llamada-vainilla/

Edito esta entrada a propósito de un comentario que me hizo mi hijo Pablo sobre la publicación de Darwin sobre la fecundación de las orquídeas.

La primera planta de la que Charles Darwin se enamoró era una orquídea, que le envió desde Madagascar, su amigo el Almirante Charles Wager.

Fue solo el principio de una extensa labor de investigación en plantas. Mientras su Teoría de la Evolución continuaba despertando todo tipo de críticas por parte de los Creacionistas y los Papistas, Darwin se centraba en la orquídea para estudiar las adaptaciones evolutivas y la variedad de formas.

Después de las orquídeas pasó tiempo luego ocupado con las plantas trepadoras, las plantas carnívoras, para pasar en 1875 al capítulo de la polinización de las plantas en general. Y las formas de las flores. La mayor parte de estos detallados trabajos verían segundas y terceras ediciones o reimpresiones. Y resulta admirable que aún hoy, muchos de los temas de investigación propuestos por Darwin se encuentren plenamente vigentes.

http://es.globedia.com/orquidea-amor-darwin-permitio-seguir-evolucion-apartarse-papistas

https://metode.es/revistas-metode/llibres-revistes-revistes/la-fecundacion-de-las-orquideas-de-charles-darwin-2.html

https://metode.es/revistas-metode/monograficos/el-jardin-de-darwin.html

Otras referencias de interés

http://es.globedia.com/orquidea-amor-darwin-permitio-seguir-evolucion-apartarse-papistas

http://espores.org/es/plantas/la-profecia-de-darwin.html

Cuentos para niños

http://darwin-helena.blogspot.com/

MªÁngeles Pozuelo

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Los árboles y sus usos (VIII) : La madera de Aliso, ni Dios la quiso

En mi otro blog, “Creciendo entre flores”, dediqué siete entradas a los árboles y sus usos. El último para hablar de la fabricación de las madreñas.

https://creciendoentreflores.wordpress.com/2018/11/07/los-arboles-y-sus-usos-vii-madrenas/

Hoy quiero continuar con estas interesantes entradas y presentaros al aliso, un árbol que no es tan popular como otros y que solemos encontrar en las riberas de los ríos. Yo lo había visto en Cantabria pero lo he descubierto recientemente en la Sierra de Gata. El pasado mes le dieron una fuerte poda  a algunos de ellos y es impresionante a qué velocidad de reproducen. Me gusta mucho el color naranja de su corteza

 

Me gustan, asimismo, sus originales inflorescencias femeninas

A pesar de que la madera de este árbol parece que es poco valorada,de ahí la frase : “la madera de aliso, ni Dios la quiso”, encontramos lo importante que ha sido en Venecia sobre la que está construida gran parte de la ciudad.

Sin embargo, hay una grandiosidad de Venecia de la que muy pocos hablan. Un secreto escondido en sus entrañas que otorga aún más valor, si cabe, a la monumentalidad de este enclave histórico. 

Para entenderlo tendremos que hacer una pequeña descripción geológica del lugar. Venecia ocupa el centro de una laguna. Una serie de cordones litorales le sirven de barrera natural con el mar, y a través de las aberturas en esta línea arenosa de costa, el agua salada del Adriático penetra en la laguna veneciana. 

La profundidad de esta laguna nunca fue mucha. De hecho, la difícil derrota a seguir por los barcos que quieran aproximarse a Venecia ha sido la que ha mantenido  la ciudad relativamente a salvo durante los siglos. Nadie que no fuera veneciano, capitán de nave y experto en la materia, podía acercar un barco al embarcadero de San Marcos, al corazón de la ciudad, y de esta manera quedaban descartadas las invasiones. 

En el centro de esta laguna se agrupan 118 islas. Pequeñas elevaciones cenagosas  que, más o menos cerca unas de otras, conforman el conjunto monumental y artístico de la ciudad. Minúsculos islotes, de apenas unas decenas de metros unos, un poco más grandes otros, todos agrupados, urbanizados y enlazados por 400 puentes y 177 canales donde no hay ni un centímetro de tierra desaprovechado. 

Pero la naturaleza de estos islotes sigue siendo lo que eran hace miles de años, cuando la venecia.jpgcorriente de distintos ríos se tropezó con el mar y sedimentó en el fondo cenagoso los materiales de erosión. Las islas que componen Venecia son, en su mayor parte, puro barro. 
El barro no es un buen cimiento para construir. Nada puede tener una adecuada sustentación si está erigido sobre barro. Además, en el caso de Venecia, no sirve la solución de excavar profundamente hasta encontrar un sustrato de roca sobre el que construir sólidamente. Venecia es una laguna, y su capa freática está prácticamente a nivel del suelo, tanto, que en las mareas altas del invierno todos sabemos que se inunda. Al excavar, lo único que se saca es fango y más fango. Venecia no tiene cimientos. En Venecia no se debería poder construir… 

Pero todos sabemos que en Venecia se ha construido, mucho y bien. ¿Cómo solucionaron los venecianos este enorme y aparentemente insalvable problema? Con tenacidad. Si no se podían sacar pilares del subsuelo, los pilares fueron traídos desde otros sitio. Pilares en forma de gruesos troncos de árbol. Miles de troncos de árboles, millones de troncos. El subsuelo de Venecia alberga una infinitud de gruesos pilotes de madera. De buen roble principalmente, aunque también se sabe que utilizaron cipreses y otras coníferas. 
Por poner un ejemplo, debajo de la iglesia de Santa María de la Salud se colocaron la friolera de 1.106.000 de estos pilotes. La iglesia de San Marcos tiene en sus basamentos algo menos, y todos y cada uno de los edificios venecianos con vocación de historia están levantados de este modo. En las entrañas de Venecia podemos encontrar, quizás, el bosque más tupido de Italia. Un bosque que permite que hoy admiremos, todavía, edificios con más de mil años a sus espaldas, tan bellos como el Palacio de los Dux, o tan esbeltos como el Campanil de San Marcos, uno de los más altos del país latino. 

https://www.revistaesfinge.com/culturas/culturas-del-mundo/item/578-77el-secreto-de-venecia

Para construir los actuales edificios, el terreno superficial existente no era adecuado para soportar las cargas de éstos, con lo que se cortaron miles de árboles de bosques cercanos, en particular especies como el roble, alerce, aliso, olmo y otros en menor medida como el pino, castaño, ciprés,… en otras palabras, árboles de gran porte, rectos de fibra, sanos y sin defectos, para hincarlos en substratos de terreno más profundos, utilizándolos como base soporte de los muros de los edificios. Estos troncos en la actualidad se pueden encontrar en Venecia en perfecto estado después de cientos de años al estar colocados por debajo del nivel freático y no afectarles el oxígeno. 

https://revista.eps.ua.es/index.php/ingenieria-civil/412-venecia-madera-y-agua

Algunos utensilios fabricados en madera de aliso

Otras referencias de interés

https://www.selecciones.com.ar/vida-cotidiana/viajes-y-destinos/como-se-alzo-venecia-sobre-una-laguna

https://www.ancient-origins.es/lugares-antiguos-europa/la-construccion-venecia-la-ciudad-flotante-002421

http://www.venicethefuture.com/schede/es/177?aliusid=177

http://losarbolesinvisibles.com/tag/aliso/

Libro : Guía definitiva de la madera

Guía definitiva de la madera

MªÁngeles Pozuelo