Publicado en Flores, plantas y árboles

Botánica de Las Alpujarras en la obra de Gerald Brenan

Continuando con la obra “Al Sur de Granada” del hispanista inglés, G. Brenan, en el cap. XIV de la obra “Las altas montañas y Guadix”, Gerald Brenan escribe :

En lo referente a la botánica puedo hablar con algo más que curiosidad porque, aunque no soy más que un aficionado, soy amante entusiasta de las flores y desafío todas las dificultades de las descripciones botánicas para descubrir sus nombres. Por eso, puedo recomendar Sierra Nevada a coleccionistas concienzudos ya que ofrece un gran número de flores, la mayor parte alpinas, que no se encuentran en ningún otro sitio. Un rápido repaso a la obra de Blas Lázaro e Ibiza, “Compendio de la flora española”, nos descubre las veintitrés plantas que tienen como nombre específico el de nevadensis, a la vez que otras treinta se encuentran solamente en Sierra Nevada y alrededor de cien crecen en las montañas vecinas, sin que aparezcan en otras partes del mundo. Para citar unos cuantos ejemplos, existen cinco clases de gencianas entre ellas la Genciana boryi, desconocidas en otros lugares, un bonito pensamiento, Viola nevadensis; un arbusto de malva, Lavatera oblongifolia y una madreselva, Lonicera arbórea, que crece en forma de árbol hasta la altura de siete u ocho metros y que solo se ve en el Líbano. Entre las verdaderas plantas alpinas se encuentra una amapola blanca y dos ranúnculos del mismo color que florecen al borde de la nieve, un hermoso astrágalo de sedosas hojas grises y grandes flores violetas y una pequeña planta plateada de flores amarillentas, la Artemisia granatensis, que se encuentra a alturas de más de tres mil metros. Tiene un fuerte aroma y bajo el nombre de manzanilla real de Sierra Nevada, alcanza un precio muy alto en las farmacias porque de ella se hace una especie de infusión. Otra planta notable de estas alturas  es la Plantago nivalis, llamada por los pastores estrella de la nieve debido a que forma pequeños cojines plateados sobre el césped verde.

     

La planta, en mi opinión, más notable  de todas, la Herinacea ( o Erinacea) pungens, recibe en España el nombre de piorno azul, no es exclusiva de Sierra Nevada, pues crece en las las montañas calizas del sur de Francia, puede encontrarse en casi cualquier pendiente pizarrosa o en cualquier cumbre del sur de España que tenga más de mil quinientos metros. Es una planta de la familia de la flor del guisante que forma grandes intrincados y extremadamente espinosos acericos y su inflorescencia es de una azul violeta profundo que al marchitarse, pasa por una serie de de azules pálidos, de manera que parece que produce flores de otras clases y colores distintos. Cuando se la encuentra por primera vez formando pequeñas islas de azul en el austero baldío pedregoso produce un gran encanto, pero no es posible cogerla, sus espinas son demasiado punzantes.

Otra planta de especial belleza es la peonia andaluza, Paeonia coriácea, que es la más bella de las tres o cuatros especies europeas.

Plantas salvajes

Imagino que denomina así a las plantas silvestres de uso comestible

  • espárrago
  • hinojo
  • colleja
  • cerraja
  • cardo
  • cardo mariano

En nuestra aldea se comían muchas plantas salvajes. Cualquiera que haya visitado en primavera el sur de España, habrá probado el espárrago delgado y amargo. Jamás se planta en los huertos sino que se recoge de una planta alta y espinosa que crece en todas las laderas de las montañas del sur de España siempre que no estén muy lejos del mar. En Yegen se los comprábamos a los hombres que venían vendiéndolos por las calles. Otra planta también muy común en todos los sitios es el hinojo. El conocido en Italia, de largas raíces comestibles, es desconocido en España. Nosotros comíamos el troncho y la hoja de la especie silvestre. Constituía un ingrediente común y, en mi opinión, agradable de las sopas y ollas. Otra planta que recomiendo mucho es la colleja, cuyo nombre botánico es Silene inflata. Se recogen los retoños jóvenes antes de que se produzca la florescencia y se comen en tortilla. Para las ensaladas las mujeres utilizan la cerraja, esto es, las hojas jóvenes de la vinagrera o acedera francesa y de la achicoria..

A riesgo de resultar tedioso, añadiré que en la costa y en los llanos del interior, la gente es muy dada a los cardos. Por ejemplo, los tallos jóvenes de ese cardo espléndidamente dorado, el Scolumus hispanicus, en español tagarmina, se toman en guisos a pesar de que hay gente a la que produce sarpullidos, mientras que la cabeza y las raíces del cardo lechero, Silybum marianum, fueron muy utilizadas en Andalucía como alimento durante el hambre que siguió a la guerra civil.

    

Para ampliar

http://www.rjb.csic.es/jardinbotanico/ficheros/documentos/pdf/anales/1961/Anales_18(1)_037_052.pdf

https://www.lavanguardia.com/vida/20160330/40752477809/malas-hierbas-comestibles.html

MªÁngeles Pozuelo

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2 comentarios sobre “Botánica de Las Alpujarras en la obra de Gerald Brenan

    1. Tu eres quien me ha descubierto la mayoría de las plantas que voy introduciendo en el blog. En los últimos años ha aumentado mi interés por la botánica gracias a ti y a los paseos y viajes que hemos compartido.
      Si te animas a hacer otra entrada con más plantas silvestres comestibles, preparo un borrador cuando quieras y dispongas de tiempo.
      Me ha gustado releer a Brenan (creo que te gustará leer el libro) y algún día podemos darnos una escapada contigo por Las Alpujarras. Seguro que Nuria y Pedro también se animan.
      Gracias por comentar.

      Me gusta

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